jueves, 13 de junio de 2013

El mundo es una mierda

Acabo de quedarme sin palabras; ya no sé ni escribir poesía (o al menos ahora me creo incapaz de ello). Es que la tristeza se ha apoderado de mí, es que la desesperanza y la rabia han conquistado mi alma. Ni siquiera encuentro palabras para describir como me siento. Os voy a dejar el comentario de una amiga en facebook; espero que lo juzguéis fríamente y reflexionéis sobre ello. A mi, personalmente, se me ha roto el mundo.

Este es el comentario de mi amiga:

"Un niño, de entre 8 y 10 años, le pregunta a su padre si cuando sea mayor puede estudiar lengua árabe [intentando pedirle consejo a su padre]; el padre le mira y le dice: [Los niños de tu edad sueñan con aprender inglés, japonés y alemán] y tu sueñas con aprender el lenguaje de los 'terroristas'.
Este comentario del padre me causó vómitos. En serio, a veces los niños tienen la mala suerte de tener unos padres con estos pensamientos.
Escuela Oficial de Idiomas"

Me resulta terrible leer esto; cómo ha podido la sociedad llegar a esta situación, llegar a calificar un idioma por un grupo que, sí, tiene relación con el idioma, pero que no son los únicos que lo hablan; cómo se atreve la gente a menospreciar un idioma solo por quienes lo utilizan; cómo se atreve la gente a despreciar uno de los elementos que nos convierte en humanos, el lenguaje.

Mis preguntas no acaban ahí, puedo hacerme muchas más, pero todas llevarán el mismo tono de incredulidad, asombro y tristeza que esas; un idioma es solo una herramienta de comunicación, hay muchas personas que lo utilizan y, desde luego, no todas comparten la misma opinión, ni siquiera la misma religión.

Pobre niño que le ha tocado tener como padre a alguien que acepta mentiras y prejuicios sin pararse a reflexionar sobre ellos, pobre niño que además es educado con unos valores erróneos e incorrectos basados en una creencia apoyada en el miedo y la intolerancia.

Ojalá pudiera devolver a ese niño lo que su padre le ha quitado hoy, la oportunidad de juzgar las cosas por si mismo.

No tengo más palabras, tengo ganas de llorar.

Lo que encierra el Absurdo

Hoy he estado viendo la representación teatral de una compañera de la facultad y de sus compañeros de escena; he de decir antes de nada que yo de teatro se más bien poco, pero creo que, hasta lo más absurdo, puede encerrar un mensaje que, si estamos atentos, seremos capaces de ver o intuir.

Esta es mi reflexión sobre lo que he visto hoy.

Si un segundo
es una eternidad,
he vivido muchas vidas
en un mismo sitio y lugar.
Si un segundo
es un suspiro,
entonces lo anterior
solo fue un sueño bonito.
No sé que me lleva
a pasar del llanto
a la alegría;
no sé que me lleva
del paraíso
a la pesadilla.
Solo se que un segundo
esconde un mágico mundo,
abierto para los locos
que entre gritos
escuchan susurros.

Quiero dar las gracias a todos los actores que hicieron posible esta representación; sin ellos yo no hubiera tenido reflexión que difundir, así que este "poema" es suyo.

Muchas gracias por susurrar entre gritos.