Bajo toneladas de letras
trato de esconder una voz
una palabra, una caricia,
una mirada y un te quiero
y tantas otras cosas
que ni en un infierno
podría quemarlas.
Guardo algo
que sale y escapa,
que vuela ligero
como semillas
que el viento
transporta
a un nuevo hogar.
Guardo una herida
en secreto
y en silencio,
en un oscuro
vacío
al cual
ni me atrevo
a nombrar.
Guardo tus miradas
en un frasco de tinta
en donde hundo
la pluma de mi mente
cuando quiero escribir;
y guardo tus te quiero
en un frasco de veneno
para cuando esté cansado
de vivir.
Guardo y guardo tantas
palabras, miradas y caricias
que temo que mi piel
no soporte más su presión,
pero es que también
conservo los momentos
y sobre todo muero
con tus ultimas miradas
y con la forma
en que dijiste adiós.
Ahora aléjate
y entiérrate tú
porque yo no puedo;
guarda tú el silencio
y deja de hablar
día y noche a mi corazón.
Vete y piérdete, recuerdo
porque cuanto más te siento
más me muero yo.
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