Estuve de sequía, posiblemente ocultando, incluso a mi mismo, sentimientos que no me dejaban estar del todo bien. Ahora vuelvo a escribir, más que nada, por la necesidad de desenterrar todas esas cosas que llevaba conmigo. Realmente espero ser capaz de pisotear todo aquello que me hacía estar regular, destrozar los recuerdos que me estaban atenazando y volver a sonreír al mundo.
Ojalá nunca te hubiera visto,
o cruzado jamás contigo
esas miradas como cuchillos
que estuvieron largo tiempo
dependiendo de tu simpatía
amenazando mi corazón.
Ojalá se me hubiera pasado el día,
el momento o la loca valentía,
que me hizo preguntarte
por un sentimiento
que al final fue el combustible
que alimentó mi dolor.
Ojalá no existieras,
ni pensaras,
ni actuaras,
ni respiraras,
ni hicieras nada,
porque a poco que hiciste
tristemente pareciste
ser esa guadaña
que la muerte lleva a su espalda
y que tan cerca estuvo
de matar mi amor.
Ojalá nunca te hubiera visto,
o cruzado jamás contigo
esas miradas como cuchillos
que estuvieron largo tiempo
dependiendo de tu simpatía
amenazando mi corazón.
Ojalá se me hubiera pasado el día,
el momento o la loca valentía,
que me hizo preguntarte
por un sentimiento
que al final fue el combustible
que alimentó mi dolor.
Ojalá no existieras,
ni pensaras,
ni actuaras,
ni respiraras,
ni hicieras nada,
porque a poco que hiciste
tristemente pareciste
ser esa guadaña
que la muerte lleva a su espalda
y que tan cerca estuvo
de matar mi amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe tu comentario.